L - o - s - - C - h - a - n - t - e - s
15 - de - septiembre
15 - de - septiembre
Según cuentan los habitantes de Pipincatla, hace mucho tiempo en las fiestas patrias de septiembre, había un grupo de hombres conocidos como “los tiznados” que llegaba al pueblo para jugar bromas y hacer reír a la gente. Estos se disfrazaban con distintas ropas y cubrían sus rostros con mallas o trapos con el fin de que no se les reconociera. Y se les conocía como tiznados porque a falta de máscaras que ocultaran sus rostros, se pintaban para hacerse irreconocibles.
Con el paso del tiempo, esta ya tradición en el pueblo ha ido cambiando su dinámica. Parece ser que en la actualidad son pocas las personas que recuerdan los viejos juegos de los tiznados, casi nadie conoce sus orígenes y razones, pero hay quienes los ubican también como “los pronunciados”. Según cuentan, tanto tiznados como pronunciados (que finalmente son lo mismo) se presentaban en las mismas fechas, sin embargo, se les decía pronunciados también porque dentro de sus juegos y bromas estaban el llegar casi de improviso al pueblo, haciendo mucho escándalo, pronunciando su llegada y entrando a las casas para causar desordenes menores.
Estas mismas características las siguen manteniendo “los chantes”, solo que con rasgos un tanto diferentes a los originales. Los chantes son hombres de diferentes edades que se disfrazan con ropa, calzado y accesorios de mujer, y con mascaras que oculten su rostro. Las ropas las consiguen con sus mismas familias sin importan las tallas y diseños, pues al alistarse para salir en público se reúnen en una casa cercana a la cancha del pueblo, se intercambian las ropas (según les queden), los calzados y las máscaras, con toda la intención de confundir y engañar a los asistentes. Pues mientras alguien está pensando en que al que está viendo es su familiar, en realidad puede tratarse de otra persona totalmente diferente y hasta impensable.
Durante muchos años los chantes se presentaban los días 15 y 16 de septiembre, pero parece ser que a partir de este año 2011 solo se estarán presentando el día 16. Sus juegos seguían siendo los mismos, intimidar a la gente, bromearles, bailar entre ellos mismos, andar por el pueblo provocando desorden y ruido, pero desde este año su participación se ha visto un poco restringida, ya que a diferencia de otros años ya no pueden entrar a las casas, ya no pueden estar todo el tiempo jugando o interrumpiendo las ceremonias cívicas, e inclusive, ya no pueden participar los menores. Ahora la dinámica es otra. Después de la ceremonia cívica a los chantes se les abren espacios dentro del mismo evento, como si fueran intermedios dentro de los cuales salen para bailar entre ellos o de vez en cuando con alguien del público. Sus intimidaciones también están siendo cada vez más moderadas pues la intención final es divertir a la gente.
Pero, aun con todo y las restricciones, la tradición se mantiene, pervive y divierte.
Les dejo un video, y los invito a que dejen algún comentario que pueda nutrir esta austera información.
Con el paso del tiempo, esta ya tradición en el pueblo ha ido cambiando su dinámica. Parece ser que en la actualidad son pocas las personas que recuerdan los viejos juegos de los tiznados, casi nadie conoce sus orígenes y razones, pero hay quienes los ubican también como “los pronunciados”. Según cuentan, tanto tiznados como pronunciados (que finalmente son lo mismo) se presentaban en las mismas fechas, sin embargo, se les decía pronunciados también porque dentro de sus juegos y bromas estaban el llegar casi de improviso al pueblo, haciendo mucho escándalo, pronunciando su llegada y entrando a las casas para causar desordenes menores.
Estas mismas características las siguen manteniendo “los chantes”, solo que con rasgos un tanto diferentes a los originales. Los chantes son hombres de diferentes edades que se disfrazan con ropa, calzado y accesorios de mujer, y con mascaras que oculten su rostro. Las ropas las consiguen con sus mismas familias sin importan las tallas y diseños, pues al alistarse para salir en público se reúnen en una casa cercana a la cancha del pueblo, se intercambian las ropas (según les queden), los calzados y las máscaras, con toda la intención de confundir y engañar a los asistentes. Pues mientras alguien está pensando en que al que está viendo es su familiar, en realidad puede tratarse de otra persona totalmente diferente y hasta impensable.
Durante muchos años los chantes se presentaban los días 15 y 16 de septiembre, pero parece ser que a partir de este año 2011 solo se estarán presentando el día 16. Sus juegos seguían siendo los mismos, intimidar a la gente, bromearles, bailar entre ellos mismos, andar por el pueblo provocando desorden y ruido, pero desde este año su participación se ha visto un poco restringida, ya que a diferencia de otros años ya no pueden entrar a las casas, ya no pueden estar todo el tiempo jugando o interrumpiendo las ceremonias cívicas, e inclusive, ya no pueden participar los menores. Ahora la dinámica es otra. Después de la ceremonia cívica a los chantes se les abren espacios dentro del mismo evento, como si fueran intermedios dentro de los cuales salen para bailar entre ellos o de vez en cuando con alguien del público. Sus intimidaciones también están siendo cada vez más moderadas pues la intención final es divertir a la gente.
Pero, aun con todo y las restricciones, la tradición se mantiene, pervive y divierte.
Les dejo un video, y los invito a que dejen algún comentario que pueda nutrir esta austera información.
http://www.youtube.com/watch?v=HEK2zjsV5OY&feature=channel_video_title
En memoria de † Isidro Alonso Álvarez y † Leonardo Quintana Flores
Des sus amigos: Los chantes


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